FANSTORIA DE MAITE

No es una gran historia, además no soy buena narrando. Pero es que hay muy pocas personas que puedan expresar realmente bien con palabras, con la música o simplemente un gesto, un sentimiento. Hoy me he sorprendido al darme cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.
No recuerdo con exactitud la primera vez que escuché a Amistades Peligrosas. Supongo que en la tele. Pero la primera canción suya que cayó en mis manos aparecía en un recopilatorio, Boom 91. Yo tenía 13 años. Desde entonces y hasta ahora nunca he dejado de escuchar sus canciones.
Si desde un CD son capaces de emocionarme y ponerme la carne de gallina, que hablar de los directos. Quizá yo sea fácilmente impresionable. Hace ya ocho años que fui a mi primer concierto de Amistades Peligrosas en Logroño, sin saber que era su último concierto juntos. No hay palabras. No recuerdo con quien fui, no recuerdo nada más de esa noche. Pero recuerdo cada punto del escenario, del decorado, los actores, los montajes para cada canción. Y como no, y a pesar de lo mal que estuvieran entre ellos, lo bien que cantaron, interpretaron y lo feliz que me sentí. Cuando supe que esa había sido su último concierto juntos, me sentí triste y afortunada al mismo tiempo. Tuve la fortuna de poder verlos todavía juntos en un concierto genial.
Anoche 8 años después, y a pesar de que la chica que venía conmigo me falló y nadie se animó. Me fui sola al concierto en Calahorra, pero no me sentí sola. Y no sé si será bueno decir que no han cambiado nada. Pero es lo que me pareció. En mi opinión es algo bueno. Porque cuando algo es muy bueno, ¿para que cambiarlo?. Cantan igual de bien o mejor, siguen transmitiendo igual de bien o mejor. Se nota la entrega en el escenario y eso contagia y anima.
El concierto era por una buena causa, así que no me dolieron las dos entradas que tuve que pagar por verlos. Ojala hubiera durado un poco más. Ojala también además de escuchar sus canciones con las orejas todos seamos capaces de escucharlas con el corazón. Y poner en práctica más de una vez lo que se puede aprender de ellas.